Misión
En cuanto a la misión educativa buscamos construir una comunidad cuya identidad sea un ambiente de familia, la participación, la corresponsabilidad como así también la apertura al diálogo, al compromiso con el medio socio-cultural que nos rodea y la inserción en la Iglesia local.
Visto de esta manera, la Comunidad Educativa se convierte en “Casa”: donde todos se sienten acogidos, valorados, aceptados; “Patio”: donde se cultive la amistad y el espíritu de alegría, sobre todo en la presencia animadora de los educadores; “Parroquia”: donde cada uno se encuentra acompañado en la maduración en la Fe. En definitiva, buscamos formar “buenos cristianos, ciudadanos honrados”.
De esta experiencia se desprenden los rasgos característicos:
El niño y el joven son el centro del proceso educativo. Esto implica recibirlos respetando sus individualidades, descubrir sus potencialidades y ayudarlos a crecer en las actividades escolares y extraescolares.
El clima de familia en los que se favorecen y cultivan las relaciones interpersonales, la solidaridad, la amistad.
El ambiente educativo como propuestas de valores, con invitación a la participación creativa y la libertad responsable en el trabajo de cada día.
La presencia activa y amistosa de los educadores en medio de los estudiantes.
La relación educativa personal que acoge al niño y al joven en el punto de maduración en el que se encuentra y reconoce su carácter único y lo acompaña en su crecimiento.
